#EdenPark (XV): ¿Cómo funciona el engranaje?

A partir de hoy, los que repitan como loros la cantinela que el rugby argentino está a la deriva, que no hay futuro, que todo se desmadró y bla bla bla, tienen por lo menos una hora con ocho minutos para intentar escuchar otra versión de esa cantinela. Y luego, tal vez, reconocer que estaban -como mínimo- desinformados, voluntaria o involuntariamente.

El (XV) de #EdenPark convocó a los que tienen a cargo, entre otras cosas, el desarrollo de la materia prima que nutrió, nutre y va a nutrir el rugby argentino. Todos juntos, en una misma entrevista.

Diego Manson como Coordinador de los Centros de Rugby y los cinco Directores de las Academias UAR: Miguel Bertranou (Oeste), Galo Álvarez Quiñones (Centro), Álvaro Galindo (NOA), Nicolás Galatro (Litoral) y Martín Amón (URBA), son los protagonistas del #EdenPark de la fecha.

Una de las primeras preguntas en responder fueron ¿Cómo está el desarrollo del Alto Rendimiento del rugby argentino? El sistema, ¿funciona?

Desde ahí en adelante, los protagonistas dejaron bien en claro, con lujos de detalles, cómo funcionan las Academias UAR y quedó evidenciado que el éxito está realmente lejos de la placa del resultado de los partidos y que debe medirse con otros parámetros.

La formación y desarrollo de los jugadores juveniles que podrían tener potencial para eventualmente integrar un representativo nacional, demanda tiempo y esfuerzo, disciplina y método.

De todas maneras “esa no es la finalidad central”, explicaron también. “Nosotros trabajamos para formar las mejores personas posibles en un entorno de desarrollo de sus potencialidades. Acá, lo número uno son las personas. ¿Quiénes van a ser Pumas? Un porcentaje muy pero muy mínimo. Todo lo que aprenden, todo lo que se esfuerzan, lo que se comprometen, lo que dejan de lado, la cultura del trabajo arduo, la disciplina… todo eso forma parte del desarrollo de un jugador de Alto Rendimiento”, manifestaron.

También, fuimos a las fuentes para saber ¿cómo funcionan los Centros de Rugby, para qué sirven y quiénes van? ¿De qué se nutren y cuántas personas trabajan en las Academias? ¿Cómo estamos de calidad y cantidad de jugadores en desarrollo? ¿A qué edad se empieza el camino al Alto Rendimiento para un juvenil? ¿Copiamos sistemas o creamos los nuestros? ¿Es sólo para jugadores o van también entrenadores?

#EdenPark (XV) con Martín Quetglas, Juan Pablo García y Eugenio Astesiano.

Eden Park (XIV): Gerente de Rugby

Esa es la posición que ocupa Pancho Rubio en la UAR y tiene bajo sí la responsabilidad de dotar a Los Pumas -en realidad, a todos los seleccionados que desembocan en Los Pumas- de jugadores aptos para la élite.

Seguimiento diario, gestión, orden, plan, son palabras que a medida que transcurrió la charla, fueron apareciendo en diferentes momentos para graficar diferentes situaciones.

Lo cierto es que Pancho Rubio confirma lo que se dijo acá, en este espacio, en el capítulo anterior. No hay ningún éxodo y los que se van, tienen quiénes eventualmente pueden reemplazarlos. Para eso se invierten recursos. Caso contrario, ¿para que hay Academias y Centros de Rugby, si la producción que se genera y el trabajo monumental que implica, no se usa?

De eso -y bastante más- habló Pancho Rubio junto a Juan Pablo García, Federico Espósito, Martín Quetglas y Eugenio Astesiano, en el (XIV) de Eden Park.

Parte 1

 

Parte 2

Eden Park (XI): la UAR explicada al detalle

El Secretario de la UAR y miembro del Board de Jaguares, Fernando Rizzi, se tomó su tiempo para pasar en limpio de manera detallada las posibilidades de competencia y el estado de situación -hoy- de Jaguares, de Los Pumas, de la realidad de la institución y de los jugadores.

Detalles y todos los escenarios que se barajan, evalúan y quiénes lo hacen.

Capítulo 11 de Eden Park, junto a Lisando Olearo, Eugenio Astesiano y Juan Pablo García.

Parte 1

Parte 2

La Primera, la Inter y la Pre de Los Pumas desde 1984

Por Eugenio Astesiano

No importa cómo sea haga, llevar adelante o buscar hacer un XV de Los Pumas desde 1984 hasta acá generará polémica. Entonces, nada mejor hacer dos XV, titulares y eventuales suplentes. Tampoco. No hay forma, siempre queda afuera alguien.

Pues, una solución fue apelar a la memoria, tomarle la palabra al Dr. José Luis Imhoff, quien fuera entrenador de Los Pumas a finales de los años 90, que decía que una buena forma de que Los Pumas fueran alguna vez más competitivos a nivel mundial -venían de perder 93-8 con los All Blacks- era que pudiera haber una forma en la que el rugby argentino pudiese generar tres jugadores por puesto, de calidad internacional.

Eso, que a finales de los noventa era casi utópico, hoy es prácticamente igual. Salvo los All Blacks y los Springboks, no hay seleccionados en el mundo que puedan tener tres jugadores de primer nivel por puesto y los desafiamos a buscarle la vuelta.

Entonces, este prólogo ha de servir para proponer 3 equipos de Los Pumas desde 1982 a la fecha. Como manifestó un periodista que fue consultado al respecto “tienen que haber sido buenas personas también” y si bien es una buena idea, en este caso vamos a tomarlos en cuenta por sus cualidades rugbísticas solamente.

Como toda lista, es caprichosa, opinable y obedece a gustos personales, memoria emocional y es muy probable que haya escasas coincidencias y muchas disidencias y tal vez, hasta algunos que, a paridad con otros, hayan quedado afuera. ¿Algunos fueron ubicados en puestos distintos? Probablemente si, pero fue para satisfacer la necesidad de que estuvieran. Algunos jugaron muy poco y hubieran merecido jugar más. Algunos tendrían que haber ido a un Mundial y algunos en lo poco que formaron parte del seleccionado, fueron muy importantes. ¿Los que no están? Pónganlos ustedes y reparen el eventual olvido, injusticia u error.

En definitiva, es como formar una Primera, una Intermedia y una Pre, así que no hay nada de raro en poner 45 jugadores. El orden de los tres por puesto es alfabético, no por mérito deportivo. Eso lo dejamos para más adelante.

Los Pumas 1984 – 2019

1. Marcos Ayerza / Diego Cash / Rodrigo Roncero.

2. Agustín Creevy / Mario Ledesma / Federico Méndez.

3. Omar Hasan / Mauricio Reggiardo / Martín Scelzo.

4. Eliseo Branca / Ignacio Fernández Lobbe / Guido Petti.

5. Patricio Albacete/ Alejandro Allub / Tomás Lavanini.

6. Jorge Allen / Juan Manuel Leguizamón / Santiago Phelan.

7. Juan Martín Fernández Lobbe / Marcos Kremer / Pablo Matera.

8. Pablo Camerlinckx / Facundo Isa / Ernesto Ure.

9. Tomás Cubelli / Martín Landajo / Agustín Pichot.

10. Hugo Porta / Gonzalo Quesada / Nicolás Sánchez.

11. Santiago Cordero / Ignacio Corleto / Juan Imhoff.

12. Lisandro Arbizu / Felipe Contepomi / Fabián Turnes.

13. Marcelo Bosch / Diego Cuesta Silva/ Matías Orlando.

14. Diego Albanese / Matías Moroni / Ramiro Moyano.

15. Emiliano Boffelli / Juan Martín Hernández / Joaquín Tuculet.

Es difícil convencer y contentar a todos

Es difícil convencer y contentar a todos y es difícil también -es imposible- que todos estemos de acuerdo. Mario Ledesma y su staff saben por qué eligieron a quienes eligieron y poco les importa y poco les tiene que importar la opinión de todos nosotros, porque ellos saben que todos vamos a opinar, en muchos casos, igual y otros pocos casos, distinto.

Y una lista para un Mundial tiene un componente personal y de análisis que el Head Coach, ayer en conferencia de prensa, se encargó de exponer.

¿La lista tiene lógica? Si.

¿Fue fiel a sus dichos? Si.

¿Nos vamos a poner de acuerdo con él? No.

Ya nos ocuparemos de analizar entonces qué hará Ledesma con estos jugadores antes y qué habrá hecho después de cada partido del Mundial o al menos, de los tres primeros, seguro.

Como en este espacio intentamos fundamentar las ideas y opiniones que expresamos, hagan click aquí e irán directo a nuestro canal de Ivoox donde está el #Podcast de esta semana.

Sobre el valor mensual de la suscripción que es de €1,49 por mes:

Como expresó Javier en su cuenta de twitter de manera muy atinada: “Y si, hay que pagar para escucharlo”.

Como expresó Eugenio a posteriori: “No se puede decir más claro. ¿Vivimos de esto? No. ¿Queremos vivir de esto? Sí, nos gustaría. ¿Cómo se empieza? Así, desde 1,49€/mes. ¿Nos avergüenza? No. Entonces, adelante”.

 

¿Qué va a hacer Mario Ledesma en Pretoria?

Los Pumas van a jugar en Pretoria ante los Springboks y Rassie Erasmus ya anunció a sus XV. Todos distintos, un equipo completamente diferente al que ganó en Salta el sábado pasado.

Evidentemente, la decisión de Erasmus es darle minutos a algunos jugadores que los necesitan -Kolisi, Coetzee- y una oportunidad a otros. Viene dulce después de ganar dos de sus tres partidos del Championship de manera categórica y de empatar con los All Blacks en Wellington en lo que fue una gran reacción en el final. Con lo cual, Erasmus tiene “espalda” y crédito suficiente para tomar riesgos y eventualmente, permitirse poner una formación que en otras circunstancias no pondría.

Mario Ledesma, por otro lado, llega con más dudas que certezas a este último partido. Entonces, ¿tiene sentido que Head Coach de Los Pumas haga cambios para jugar ante los Springboks en Pretoria para no arriesgar a algunos jugadores que son muy importantes en la estructura, o debe ser consecuente con sus palabras y seguir dándole “ritmo y fluidez” a la estructura general de juego para que el equipo siga puliendo detalles con la mayor cantidad de “titulares” posible?

¿Qué hará Ledesma? Es la pregunta. Lo curioso, es que ninguna de las respuestas va a satisfacernos del todo.

Si querés opinar, podés hacerlo y si querés escuchar nuestra opinión, podés hacer click acá para ir a nuestro Podcast semanal de Hablemos de Rugby en nuestro canal de Ivoox.

Guiños pincharratas

Salta es uno de esos lugares que a Los Pumas les sienta bien. Será allí el último partido del equipo en Argentina antes del Mundial y será también -seguramente- la última actuación en nuestro país -al menos por los próximos once meses, hasta junio 2020- de Matera, Lavanini, Sánchez, Figallo, Urdapilleta, Isa, Cordero y quién dice, tal vez también de Díaz Bonilla, Pieretto y Moyano.

Con los Springboks abocados a intentar romper con la monotonía de los All Blacks como campeones habituales del Rugby Championship y con Mario Ledesma en pleno estudio y análisis para balancear entre rotación y rodaje, el partido del Martearena va camino a convertirse en uno muy significativo.

La pregunta que aparece siempre en estas instancias es ¿Todos queremos ver ganar a Los Pumas como sea o queremos que Ledesma encuentre o empiece a encontrarle el funcionamiento al equipo? ¿Y a qué equipo, un equipo “estable” o con recambio?

Por partes: todos queremos ver ganar a Los Pumas, eso es obvio. Seguramente, no queremos que ganen “cómo sea”.

Todos queremos y entendemos que de un momento a otro comenzará a producirse el recambio que a mayores, en algún momento iba a comenzar. En medio de esta situación estamos y las actuaciones de Jaguares en el Super Rugby y de Jaguares XV en la Currie Cup invitan a creer en que en breve algunos jugadores empezarán a asumir mayor protagonismo: Paulos, Gorrissen, Mensa, Mallía, Santiago Carreras, Miotti, Segura, Bruni, Castro, Chocobares, Molina, Oviedo, Sordoni, Dimcheff, Rodrigo Martínez, Portillo, Del Prete, Domínguez, Pedemonte, Mateo Carreras, Grondona… son algunos nombres cuyo destino es de “grandes ligas” casi inmediato.

Ahora bien, con el Mundial encima, lo más importante es que el juego de Los Pumas finalmente, fluya.

En definitiva, de eso se trata. De que el rugby fluya y los jugadores ejecuten cada secuencia, cada jugada, cada formación de la mejor forma posible ahora y cada vez con mayor perfección. Y que desde el 21 de septiembre en adelante, sea mejor todavía.

“A los Mundiales se va a ganar”, se suele decir y repetir como un mantra bilardista -vaya este guiño a mis muchos amigos de Estudiantes de la Plata- y eso cierto en el fútbol, donde las cosas ilógicas e irracionales son moneda corriente, pero es una tarea desmesuradamente compleja en el rugby.

En el rugby, no. En el rugby prácticamente no hay lugar para sorpresas. Es cierto que hubo una en cada uno de los dos últimos mundiales (Tonga a Francia en 2011 y Japón a Springboks en 2015), pero la curiosidad es que en ambos casos, los perdedores llegaron uno, a la final (FRA no la ganó de casualidad en el Eden Park) y el otro fue tercero en Inglaterra.

Si le preguntan a Ledesma, por supuesto va a decir que va a Japón a llevarse la Webb Ellis. Si le preguntan a los jugadores, posiblemente vayan a decir la misma cosa. Y lo mismo dirán Townsend, Schmidt, Galthié, Erasmus, Jones, Gatland y Cheika. Hansen no necesita decirlo: la obligación viene con su cargo.

Entonces tenemos nueve contendientes al título de manera virtual. ¿Sumamos a Jamie Joseph por su condición de local? Diez. Está claro que ya hay dos que en se van a quedar afuera en primera rueda. Y al ser veinte participantes, hay otros diez equipos que van al Mundial a buscar mejoras, a dejar una mejor impresión.

Entonces, lo muy obvio: siempre va a ganar uno solo y el resto, no por no salir campeón habrá fracasado. Bueno… excepto Inglaterra en 2015. ¿Y por qué fracasó? Porque lo que cuenta, es el cómo. Perder, caer ante rivales que son pares o superiores, está siempre en los papeles. El tema es el cómo. Dicho esto, salvo una catástrofe, muy difícilmente Los Pumas vayan al Mundial y fracasen. ¿Pueden perder contra Francia e Inglaterra? Claro que pueden. También pueden ganar. Ya veremos cómo pasa la primera rueda, oportunamente.

Para esta tarea, Mario Ledesma, Nicolás Fernández Miranda, Martín Gaitán y Juan Fernández Lobbe van a elegir 31 jugadores. Se sabe que en los Mundiales, se valora mucho la polifuncionalidad para la confección de la lista, aunque no es una regla fija.

No vamos a dar nombres, porque no hay que mufar a nadie -otro guiño pincharrata- pero la lista ya está confeccionada en un 90%. Hay tres lugares -todos backs- por definir y eso, tal vez, sea meramente declamatorio. La lista tiene sólo una duda grande y es un back.

Por eso, la especulación de quiénes van/no van, es para los medios. Hasta el día que se dé la lista, la lluvia de nombres va a ser agotadora. Que por qué va este o no va este otro… Ufff… ya la vemos venir. La confección de la lista es un tema de gustos y todos tenemos gustos distintos.

Por eso al menos desde acá, nos vamos a correr un poco de esa tormenta. Acá, en Hablemos de Rugby, el foco estará puesto en analizar el funcionamiento de los que elijan, en ver si se pulen las ejecuciones, en si la toma de decisiones se basa en la selección de lanzamientos ya conocidos, probados y entrenados hasta el cansancio y que, simplemente, deben ser bien ejecutados.

Como es lógico, queremos que Los Pumas se equivoquen poco, seleccionen bien y concreten los quiebres que generen. Es muy básico. Eso vamos a puntualizar, en eso vamos a hacer foco y nos vamos a basar. Y sobre eso vamos a opinar y dar nuestra visión.

¿Cuanto se puede esconder hoy en día? Muy poquito. Por ahí alguna jugada, algún lanzamiento puntual, pero la clave es que lo hacés salga bien” comentaba un miembro del staff. “Los dos partidos de Springboks de 2018 y 2019 en Wellington fueron muy parecidos. ¿Por qué cambiar lo que funcionó bien? Se trata de eso, de que la ejecución sea lo más cercana a la perfección posible. No es tan necesario cambiar”.

Algo que sí había por cambiar en Los Pumas eran los dichos de Mario Ledesma sobre el partido “que le quita el sueño”. Puertas adentro -aseguraron- esa cita, esa declaración como tal, ya no corre más. Ya se habló del tema y enhorabuena que así haya sido. “La realidad es que el partido con Francia en sí no nos define nada. Es un partido importantísimo, completamente, pero tanto como el de Inglaterra. Ya lo hablamos con los jugadores”. Y sí… no tenía sentido alguno jugarse todo a un sólo resultado, porque por otro lado, no era cierto.

Por lo pronto, lo primero a la vista: Springboks, en Salta. Allí, en el Padre Martearena, hay que agradecerle a los que se van por todo lo que han hecho. Luego, observar si se logra aceitar el funcionamiento general del juego. También, si se bajan los errores no forzados y el número de tackles errados, ver que haya señales sensibles de mejora en el scrum, que se mantenga la buena disciplina y se confirmen los quiebres. Y si hay un 3 v 1, que sea try.

Por supuesto, si ganan, mejor.

Rotar

Por Eugenio Astesiano

Ninguna previa a jugar contra los All Blacks resiste un análisis dentro de la lógica. Desde afuera, empezando por la gente, el aficionado medio, el lego y que la trasladan luego los medios, empujados por el clickbait o la necesidad de decir lo que sea pero decir algo, hay una desesperación tal, una cosa tan profunda por ganarles a los kiwis que la euforia sobrepasa a la mesura, por varios cuerpos.

Entonces, bajo ese contexto y conforme se acerca la hora del partido, las barbaridades que se leen, se ven y se escuchan van in crescendo.

Pero como es contra Nueva Zelanda, la exacerbación de todo está permitida. Muchos van a ver el haka en lugar de a ver rugby. Y está bien, es su opción. Por eso el análisis rugbístico es complejo. Nos hemos quedado enganchados con ese último line out y el reduccionismo nos llevó a olvidar los tackles errados, las oportunidades en ataque desperdiciadas y también, los errores de los All Blacks.

Esta reducción en el análisis, la euforia y el hype general no son (nunca lo son) contra Australia y Sudáfrica. Eso es claro e innegable.

Y en este contexto de Rugby Championship corto y de Mundial de Japón a la vuelta de la esquina, un pequeño cambio de tema o no tanto, porque alude al título. Para que los helicópteros puedan volar, primero deben sustentarse. Y se sustentan porque las palas del rotor giran. Rotan. Eso hace que la máquina pueda ir hacia adelante y hacia atrás, hacia arriba y abajo con cierta facilidad. Pero para que haga eso, necesita de la mano dúctil del piloto.

Los Pumas están, hoy, en la misma situación. Para que Los Pumas puedan volar en el mundial necesitan rotar. Y para hacerlo bien, necesitan de la mano de Ledesma. Hace 4 años, en la previa al Mundial 2015, Los Pumas no tenían una temporada de Super Rugby encima. Ni hablar de haber llegado a la final del certamen en este 2019 que les demandó -física y mentalmente- un desgaste mayor y eso, a pesar de que sólo en la final debieron viajar a Christchurch en un viaje eterno de ida y de vuelta. La carga de minutos en año mundialista difiere de la que acarreaban en 2015. Por escándalo.

La pregunta es ¿Cuándo va a rotar Ledesma? y hay más. ¿Tiene pensado hacerlo? ¿Cuándo van a descansar los que más minutos jugaron en Jaguares? ¿Cómo se va a balancear la carga física, la parte fisiológica y el cansancio derivado de los continuos viajes a las antípodas? ¿Por qué no se usa a la escuadra ampliada que está en Sudáfrica con la Currie Cup? ¿Qué frena que puedan ser parte?

Una de las respuestas puede ser “porque necesitan rodaje como Pumas” y es cierto, Jaguares y Los Pumas no son lo mismo. Quien niegue esta afirmación está en problemas. Otra, puede ser que la logística de movimientos no es tan fácil. Ese tema es complejo de solucionar en el corto plazo, es cierto.

Pero estamos en la antesala del Mundial. Un mundial al que, repetimos, se llega de manera distinta a como se llegó a los anteriores. Para el rugby argentino, desde 2007 en adelante, cada mundial ha representado el fin de una etapa y el inicio de una nueva y el de 2019 no será la excepción. Será el último mundial con “sólo” 30 y pico de profesionales contratados por la UAR.

El próximo Mundial de Francia 2023 tendrá a Los Pumas con otra realidad. La UAR tendrá más de 70 jugadores contratados participando en muchas y diversas competencias, el trabajo se habrá profundizado, los clubes tendrán mejor calidad de jugadores y entrenadores y la base será mucho más amplia, con lo cual, jugadores que hoy están en m16 acaso ya sean parte del plantel.

Volvamos a lo inmediato. Usemos la razón: tal vez Mario Ledesma no necesite rotar, porque no necesita probar nada más. Tal vez su idea original era seguir dándole minutos a los jugadores porque el plan contemplaba que no había ni hay inconvenientes en hacerlo. O, que es lo que hay y hay que arremangarse o, como otra alternativa, no le conforman las opciones que están disponibles y va con estos a todos lados. Hay que darle la derecha a Ledesma, él sabrá por qué hace lo que hace.

En definitiva, él está a cargo y es el responsable que toma las decisiones. Como ya dijimos: Jaguares no son Los Pumas y lo que Gonzalo Quesada hizo funcionar al rotar, tal vez a Ledesma no lo convenza del todo y prefiera otra cosa distinta. Tiene el partido ante Francia entre ceja y ceja. Lo desvela.

Lo que sí, el juego. No perder el juego. No nos olvidemos del juego. Aunque Jaguares no sean Los Pumas, copiar o mantener lo que ha funcionado en la estructura de juego no tiene nada de malo. Con eso no hay que rotar.

Respóndanse esta pregunta antes de ir a Vélez

¿Se acuerdan del primer Rugby Championship, el del 2012? Parece lejano, pero no ha pasado tanto tiempo. Apenas 7 temporadas. Del ingreso de Jaguares al Super Rugby, tan solo 4. Es decir que en la previa a los dos últimos Mundiales, primero Los Pumas y ahora el rugby argentino profesional llegaron y llegan en óptimas condiciones para afrontar esos cuatro, cinco, seis o siete partidos de la mejor forma posible.

Pero los Mundiales ¿son el fin, son el principio o qué son del rugby argentino de hoy?

Nada de eso. Son sólo pasos intermedios. Vallas que están ahí, para ser superadas, cada vez con mejores performances conforme pase el tiempo, en una carrera hacia la excelencia deportiva en una actividad que en Argentina, aún tiene mucho por desarrollar. Y mucho en serio.

¿Pero entonces la Rugby World Cup Japón 2019 no es importante? Sí que lo es, pero no significa el fin de nada ni el principio de nada. Es algo más.

Bueno, entonces hay que ganarle a los All Blacks como sea porque si no… Si no, nada. ¿Quién dijo que hay que ganarles a los All Blacks como sea? ¿Quién dijo que hay que ganar?

… “Pero Jaguares llegó a la Final del Super Rugby y ya le ganaron a todos los equipos kiwis menos a Crusaders y de Crusaders vienen solo 3 jugadores”…

¿Y? ¿entonces qué? ¿mirás Super Rugby?

Si mirás Super Rugby sabrás que salvo Blues, las franquicias de Nueva Zelanda están habitualmente presentes en Playoffs y con grandes desempeños. Y acá hay jugadores que se vienen a ganar su lugar en la lista mundialista.

Entonces: ¿Cuándo y dónde fue fácil, para cualquier equipo del mundo en cualquier situación, ganarle a los All Blacks, no importa quiénes hayan jugado, en los últimos diez años?

Respóndanse esa pregunta antes de ir a Vélez o de ver el partido.

Contratos centrales UAR. No hay que preocuparse, sino ocuparse

Poner como primicia un rumor de enero pasado es poco serio. Y entonces, tras el acuerdo de Pablo Matera para jugar en Stade Francais, el de Martín Landajo y Santiago García Botta para hacerlo en Harlequins -todos tras el Mundial- la preocupación y las voces que se alzan son porque Tomás Lavanini se va a Leicester Tigers. ¿Qué hay atrás de esto? Contratos.

Por Eugenio Astesiano

Parece un Deja vu. Otra vez, comentarios fuera de lugar e impregnados de olor a naftalina dan cuenta de lo lejos que está el público de aceptar el funcionamiento del rugby profesional real en nuestro país.

Acá no hay amor por la camiseta o el país, solamente. También hay dinero en juego y en muchos casos para algunos jugadores, el suficiente para asegurarse un futuro mediato solvente o que les permita emprender algún negocio o trabajo a futuro. No debería ser difícil de entender. La carrera del jugador de rugby tiene fecha de inicio pero no de final y a veces, desafortunadamente, puede ser muy corta.

Entonces, ¿por qué juzgar o criticar en lugar de agradecer? Ya hemos hablado sobre este tema en su momento y además, si finalmente van a poder jugar en Los Pumas de todas formas ¿por qué preocuparse?

La respuesta suele ser “¿Pero en Jaguares, qué hacemos? Jaguares es profesional y no me representan porque yo banco el rugby amateur de clubes, pero ojo… si se van todos, nos vamos a comer carro todos los partidos y nos van a echar del Super Rugby como a Sunwolves…” Todos hemos escuchado más que menos estos planteos, posturas que mezclan doble standard y exitismo, tan común entre nosotros.

Surge a continuación otro tema que acá figura semi oculto, pero que en el resto del mundo del rugby profesional es de candente actualidad y naturalidad: Contratos.

Vale la aclaración: la participación de Jaguares en el Super Rugby está asegurada. Ese contrato no es un problema.

Otra cosa son los de los jugadores.

Jugadores de calidad, hay. Vayamos al caso de la segunda línea, para volver sobre el asunto que dio origen a este artículo: Lucas Paulos (2022), Guido Petti (2021) y Matías Alemanno (2020), contratados, siguen. Franco Molina y Santiago Portillo tienen becas y podrían pasar a ser contratados. Si bien el jugador de Los Tarcos ha jugado más como octavo, todo parecería indicar que su futuro profesional estará en la segunda línea.

De hecho, hay muchos de los becados que seguramente sellen su primer vínculo contractual con la UAR más pronto que tarde y para ello, vale mirar otra lista, que es la de jugadores a los cuáles sus contratos se les vencen a fines de 2019: Gonzalo Bertranou, Matías Moroni, Ramiro Moyano, Santiago González Iglesias y Joaquín Díaz Bonilla entre los backs y Nahuel Tetaz Chaparro, Enrique Pieretto, Julián Montoya y Juan Manuel Leguizamón entre los forwards.

Todos están negociando. ¿Renovarán todos? En principio, no.

Pero que haya jugadores detrás no quiere decir que el tiempo no corra y que haya que apurar los trámites.

Hablamos de los que podrían firmar su primer contrato contrato y cambiar de status en breve: Gaspar Baldunciel, Diego Fortuny, Lucas Favre y Nicolás Solveyra serían primeras líneas con las opciones abiertas. Lo propio para Santiago Montagner y Francisco Gorrisen como terceras líneas.

Felipe Ezcurra pasará sin dudas a ser contratado. ¿Lautaro Bazán Vélez tendrá su oportunidad en el XV? Ya es pieza clave del seven y podría pasar a tener contrato y que ¿Gregorio del Prete? ocupe su lugar con beca.

Entre los backs, la cosa parece más clara en la sucesión. Matías Osadczuk ya tiene firmado el suyo hasta 2022. Domingo Miotti, Santiago Chocobares, Agustín Segura, Lucas Mensa, Julián Domínguez e Ignacio Mendy tendrán indudablemente la posibilidad de rubricar sus nexos con la UAR porque por rendimiento, su futuro en Jaguares es inevitable. Y, en algún caso, tal vez hasta jueguen antes en el seleccionado nacional que en la franquicia como pasó en noviembre pasado con Vivas, Sordoni y Carreras.

Si todo sigue su curso, habría que tomar en cuenta a los actuales Pumitas del 2019 que pueden pasar a contrato derecho: Mateo Carreras y Juan Pablo Castro. Y hay que seguir muy de cerca el futuro de Bautista Pedemonte y Jerónimo Gómez Vara.

Repasemos: hasta 2022 ya firmaron contratos con la UAR el ya mencionado Paulos más Lucio Sordoni, Mayco Vivas, Javier Díaz, Rodrigo Bruni, Javier Ortega Desio como forwards y Osadzcuk y Santiago Carreras entre los backs.

Año clave va a ser el 2020 para renegociar, porque hasta 2021 han firmado 13 jugadores: Agustín Creevy, Tomás Lezana, Guido Petti, Marcos Kremer, Santiago Medrano y Juan Pablo Zeiss entre los delanteros y en los backs, Tomás Cubelli, Joaquín Tuculet, Sebastián Cancelliere, Bautista Ezcurra, Bautista Delguy, Emiliano Boffelli y Juan Cruz Mallía.

El actual capitán de Jaguares, Jerónimo de la Fuente, Matías Orlando y Alemanno, finalizan su vínculo en 2020.

Dentro de la cancha hay talento asegurado. Parece el momento indicado para poner todo el talento fuera de la cancha a disposición de la ingeniería para asegurarlo y el lugar de preocuparse por los que se van, ocuparse de los que se quedan.